Política

Vallecas | Amenaza de desalojo al Ateneo Libertario de Vallecas – El Salto

Vallecas | Amenaza de desalojo al Ateneo Libertario de Vallecas - El Salto


Dos semanas atrás, el Juzgado de Primera Instancia de Madrid entregó una orden de desalojo por debajo de la puerta al Ateneo Libertario de Vallecas, situado en la calle Párroco don Emilio Franco, 59. El Ateneo lleva funcionando desde 2018 organizando actividades en el mismo edificio que okupó la antigua 13-14 en 2014.

Fue uno de los edificios intervenidos por la policía durante la Operación Piñata, la segunda gran causa contra un ‘terrorismo anarquista’ que nunca existió, ya que la causa fue archivada por no haber pruebas. El texto de la fiscalía en aquel entonces apuntaba a que entre la documentación requisada había revistas, una guía de seguridad o instrucciones para crear un ‘servidor informático ilegal’.

Según la notificación, el miércoles 16 de septiembre por la mañana se produciría el desalojo. Para tratar de pararlo, desde el Ateneo han convocado una concentración en la puerta ese día a las nueve de la mañana. “Le pedimos a la gente que se junte frente al edificio en grupos de no más de nueve para que no puedan multar con las nuevas restricciones”, señalan. La propiedad del edificio pertenece a las hermanas Vergara Requena y a la empresa Edugon 2003 S.L. Era una antigua fábrica de tejidos que en 2014 llevaba más de siete años abandonada y sin uso.

Rescatar la figura de los ateneos

El espacio no cuenta con el abanico de actividades que suelen ofrecer otros centros sociales de la capital, ya que se centra en rescatar la figura y funciones de los ateneos populares. Los ateneos obreros, libertarios o populares surgieron en Estado español principalmente al amparo de los sindicatos anarquistas a finales del XIX y principios del XX, cuando proliferaron especialmente centralizados en la CNT. Su función principal era la de la formación pedagógica y muchos de ellos abrieron escuelas para los hijos de la gente afiliada. También suponían un espacio de reunión. “También eran un sitio de confluencia, debate, apoyo y organización para sacar adelante propuestas, es decir, una herramienta de lucha”, añaden.

Esta pata, la formación, es la que ha vertebrado la mayoría de las actividades que se han desarrollado en estos dos años en el Ateneo. Se han realizado charlas y debates en torno a los fenómenos que amenazan la vida del barrio como la gentrificación o la videovigilancia, pero también talleres prácticos de construcción, electricidad, fontanería y paseos para recuperar la memoria histórica silenciada de Vallecas. Además, todas las semanas tienen lugar clases de autodefensa. Quizá el evento más señalado que tiene lugar al año es el Encuentro del libro anarquista de Madrid, que reúne a editoriales de todo el Estado.

El último evento realizado por el Ateneo han sido unas Jornadas de Resistencia organizadas este domingo 13 de septiembre, donde, además de ofrecer un repaso a la historia del lugar, se han debatido aspectos en torno a los distintos tipos de propiedad y las okupaciones.

“Muchas veces se plantea el debate de la okupación en negativo. Okupamos contra la propiedad privada, contra los fondos buitres. Pero también buscamos poner en práctica nuestras ideas sobre la propiedad. Nosotros cuidamos el espacio y le damos uso. Decimos que estamos okupando, pero no somos solo okupas, esto es un medio, no un fin”, señalan desde el Ateneo.

¿Por qué okupar?

“En los años de los ateneos, el fenómeno de la okupación, tal y como se da ahora, no existía, la propiedad de los espacios era de los sindicatos o se pagaba un alquiler. Pero este contexto es diferente. Lo que planteamos como ateneo libertario es sustituir el concepto de propiedad de un espacio por el de posesión de un espacio, que se refiere a su uso y cuidado”, explican. “La posesión se basa en un hecho, que es una necesidad, frente a la propiedad privada que se basa en el derecho legal. Conseguir una propiedad privada no deja de ser una suerte de chantaje para trabajar en condiciones de semiesclavitud. Por otro lado el Estado nos dice que la propiedad pública es nuestra, pero no es verdad. Ellos la gestionan desde las administraciones y deciden en qué medida, cuándo y cómo podemos usarlas.”

Desde la asamblea entienden que hay muchos tipos de okupación y que cada cual tiene sus causas, motivos y razones. “Hay quien entra a vivir en un espacio simplemente porque no puede pagarse uno, existen quienes hacen negocio de la okupación o nuestro caso, que es la puesta en práctica de una reflexión”. Defienden que aquellas formas que cuestionan la raíz de la propiedad privada de los edificios son las más perseguidas porque son las que atacan a uno de los pilares fundamentales de la economía. “A pesar de que no suponemos un daño significativo, las sentencias por usurpación de propiedad no llegan al 1% del total”.

Expresan su preocupación por la campaña mediática anti-okupación que lleva en marcha desde el verano, la legitimación de los grupos paramilitares que actúan fuera de la ley y el hecho de que cada vez más gente salga a defender a los multipropietarios a pesar de encontrarse en situaciones de precariedad. “Viene una situación en la que la gente no va a poder enfrentar los precios de los alquileres, no entendemos qué es lo que quieren ¿que acabemos en masa viviendo en la calle?”


Filosofía


Público NO es común

Más allá de una mera gestión colectiva de los bienes, lo común es un modo de auto-organización social completamente alternativo al derecho occidental.



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