Política

La ONU alerta de un tráfico sin precedentes de equipos médicos falsificados durante la pandemia

La ONU alerta de un tráfico sin precedentes de equipos médicos falsificados durante la pandemia



El desafío global para que los países y las organizaciones internacionales respondan a los retos de la Covid-19 se ha visto afectado por el tráfico de productos sanitarios falsificados y de baja calidad. 

La Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito ha alertado este miércoles de que los delincuentes y ciberdelincuentes han aprovechado estos meses de pandemia y crisis sanitaria para hacer negocio con productos sanitarios ilegales o de dudosa efectividad. Así se desprende del Informe sobre el tráfico relacionado con Covid-19 de productos médicos como amenaza a la salud pública, publicado por la organización.

El documento, de treinta páginas, incluye una breve investigación que tiene por objetivo presentar una evaluación de cómo la situación actual ha afectado en el tráfico irregular de productos médicos falsificados, el cibercrimen, los fraudes y las estafas. Esta situación, además de debilitar la capacidad de respuesta de los organismos, también supone un peligro para la salud pública, ya que los productos pueden no tratar adecuadamente la enfermedad o facilitar el desarrollo de resistencia a los medicamentos, alertan.

Aunque la propia organización señala que parte de la información recopilada puede considerarse “anecdótica”, lo cierto es que inciden en que la crisis sanitaria provocada por la Covid-19 ha sido “catalizadora” de un mercado global para el tráfico de productos sanitarios “nunca visto antes”. 

En concreto, los productos que más comúnmente han sido falsificados y que han circulado por este tipo de mercados son: mascarillas, desinfectantes de manos, kits diagnósticos, batas quirúrgicas, termómetros, equipo médico, oxígeno. En definitiva, un gran número de productos que se han vuelto parte del día a día en esta nueva normalidad.

En la lista también se incluye la cloroquina, un medicamento que se utiliza como tratamiento contra la malaria y para casos concretos de lupus y artritis reumatoide. Durante estos meses ha habido diferentes debates sobre su efectividad contra el virus, pero lo cierto es que todavía está en estudio. 

Como soluciones a esta situación, el texto delinea en varias ocasiones que la coordinación internacional y el desarrollo de un marco regulatorio son dos aspectos claves para perseguir este tipo de delitos. “La ausencia de un marco regulador efectivo y completo en algunos países, incluida la capacidad técnica débil, el acceso restringido y la supervisión ineficaz para abordar los productos médicos de calidad inferior y falsa, no solo es mortal para esos países; también es un desafío para la comunidad global”.

Casos concretos

En Marzo, las autoridades sanitarias alemanas contrataron a dos empresas de venta en Suiza y Alemania para adquirir una mascarillas por valor de 15 millones de dólares, a través de un sitio web clonado de una empresa “aparentemente legal” en España. 

Un mes después, en abril, el gobierno de Eslovenia hizo un pedido de 3 millones de mascarillas a una empresa en Bosnia y Herzegovina, pagando un adelanto de 300.000 euros. El pedido nunca fue entregado y las autoridades sospechan de fraude y blanqueo de dinero. 

En Nigeria, las autoridades nacionales confirmaron una alta proliferación de cloroquina en el país, lo que indica que la producción de productos farmacéuticos podría estar en aumento. En Argentina, investigaron a una organización que fabricaba gel desinfectante de manos, mascarillas y otros equipos que no estaban autorizados para su distribución.

Otras de las conclusiones de la memoria es que el aumento de los ataques cibernéticos -que esperan que continúen- se correlacionan con la propagación de la Covid-19, siendo el más común el fraude. En cuanto a las amenazas online, Naciones Unidas identifica tres focos principales de riesgo: webs fraudulentas, phishing y ataques de malware. Las webs fraudulentas que ofrecen productos de dudosa efectividad y hacen creer a los compradores que su venta es legal; el phishing, a través del mail, roba al usuario información personal; y los ataques de malware amenazan a las víctimas con publicar datos personales o bloquear el acceso del usuario a menos que se pague un rescate. 

Operación Pangea: incautados 14 millones de dólares

En marzo, la Interpol coordinó la Operación Pangea XIII, destinada a contabilizar las ventas online ilegales de medicamentos y productos sanitarios. Autoridades policiales y sanitarias de 90 países participaron en esta acción conjunta que tuvo como resultado 121 arrestos en todo el mundo y la incautación de 14 millones de dólares -más de 12 millones de euros- en productos farmacéuticos potencialmente peligrosos.

En datos, inspeccionaron 4,4 millones de productos farmacéuticos, más de 37.000 dispositivos médicos y más de 300.000 paquetes. Como resultado de la operación, identificaron 2.000 webs que publicitaban productos médicos relacionados con Covid-19, siendo la mascarilla el producto más vendido online.

En comparación con una operación anterior en 2018, la Interpol informó del aumento de aproximadamente el 18% en las incautaciones de medicamentos antivirales no autorizados y un aumento de más del 100% en las incautaciones de cloroquina no autorizada, lo que relacionan con un aumento en productos médicos falsificados y de calidad inferior debido a la pandemia por Covid-19, según el Informe sobre el tráfico relacionado con Covid-19 de productos médicos como amenaza a la salud pública publicado por la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito.



Source link

Dejar un comentario

También pueden gustarte

Leer Más