Entretenimiento

El estrecho margen de elección de Don Juan Carlos

Almudena Martínez-Fornés


Madrid
Actualizado:

Guardar

Después de dos semanas de incertidumbre, el Palacio de La Zarzuela recibió ayer finalmente la indicación de Don Juan Carlos para que se anunciara oficialmente su paradero, Emiratos Árabes Unidos, país al que se trasladó el pasado 3 de agosto, cuando abandonó su residencia, y en el que «permanece en la actualidad».

El anuncio oficial confirmó la información adelantada por ABC en primicia el 7 de agosto, según la cual Don Juan Carlos había volado en un avión privado que le recogió en el aeropuerto de Vigo y le trasladó hasta Abu Dabi. Además, el 8 de agosto se filtró una imagen de Don Juan Carlos bajando de un avión, que le situaba también en Abu Dabi.

Respetar el compromiso

El comunicado pone fin a dos semanas de incertidumbre y especulaciones que empezaron desde el mismo momento en el que La Zarzuela anunció que Don Juan Carlos se había ido a vivir fuera de España sin decir el destino. Y es que se había pactado que sería el propio Rey Juan Carlos quien anunciara su paradero cuando lo considerara oportuno, pero pasaban los días, se mantenía la incógnita y se disparaban las especulaciones. Ni la Casa del Rey ni el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desvelaron el destino de Don Juan Carlos, y esperaron a que fuera él quien lo indicara.

El anuncio no precisa en cuál de los siete Emiratos Árabes Unidos se encuentra el anterior Monarca, pero todo apunta a que está en Abu Dabi, donde tiene grandes amigos, entre ellos los miembros de la Familia Real Al Nahyan, que probablemente le hayan cedido alguna de sus mansiones como vivienda. Don Juan Carlos tampoco ha precisado si va a fijar en Abu Dabi su residencia, o si será un destino temporal, a la espera de aceptar otras invitaciones de amigos.

Ni tranquilidad ni sosiego

El Rey Juan Carlos se vio forzado a abandonar España por las presiones del Gobierno, que exigía a Don Felipe nuevas medidas de alejamiento después de que el Rey renunciara a su herencia y le retirara la asignación anual del Presupuesto de la Casa. Todo ello, tras la publicación de diversas noticias sobre una supuesta donación de cien millones de dólares procedente de Arabia Saudí por la que el anterior Monarca no habría pagado impuestos y que después habría regalado a su examiga Corinna Larsen.

En su carta de despedida, el Rey padre anunciaba a su hijo su «meditada decisión de abandonar España» ante «la repercusión pública que están generando ciertos acontecimientos pasados de mi vida privada», y añadía que quería facilitar a Don Felipe «la tranquilidad y el sosiego» que requiere el ejercicio de la función del Rey. Sin embargo, la partida de Don Juan Carlos no ha supuesto, hasta ahora, ni tranquilidad ni sosiego para Don Felipe.

Un destino poco idóneo

Si a la mayoría de los españoles (al 56 por ciento, según la encuesta de GAD3 para ABC) no les ha gustado que Don Juan Carlos abandonara España en esas circunstancias, es probable que el destino elegido también suscite cierta controversia. Por un lado, Emiratos Árabes Unidos es un país amigo de España que ha prestado ayuda inestimable en etapas muy delicadas, como fueron los años de la Transición, cuando ayudó a financiarla, o los momentos más duros de la crisis de 2008.

Pero Emiratos también forma parte de ese círculo de países cuya tradicional hospitalidad y generosidad apabullante no solo choca con los usos y costumbres de occidente, sino que suscita dudas sobre si se deben o no aceptar sus valiosos regalos o invitaciones. Y son precisamente los regalos -aunque, en este caso, procedan de Arabia Saudí- los que han desencadenado la tormenta que ha forzado a Don Juan Carlos a abandonar España.

El anterior Monarca también recibió algún regalo envenenado de este rico Emirato, como fueron los dos Ferrari que un buen día de 2011 llegaron en una grúa a La Zarzuela y que, aunque cedió al Estado y se acabaron subastando, resultaron tan incómodos como dos jarrones chinos dentro de un apartamento.

Poco margen de elección

Por otro lado, es probable que Don Juan Carlos tuviera muy poco margen de elección. Forzado a abandonar la que ha sido su casa durante 58 años y sin más ingresos que lo que renten sus propios ahorros, el anterior Monarca se ve abocado a aceptar las invitaciones de sus amigos más poderosos. En Abu Dabi el padre del Rey tiene la protección del Príncipe Heredero, el jeque Mohamed bin Zayed, que es el hombre fuerte de este Emirato.

Por las características del país -un régimen autoritario-, Don Juan Carlos no está expuesto a los medios de comunicación, disfruta de total intimidad y su estancia no le ocasiona gasto alguno. Además, se trata de un país moderno y abierto, es el más tolerante del Golfo Pérsico, cuenta con buenos hospitales -que, en su caso, es indispensable- y está a poco más de seis horas de vuelo de España. Su gran inconveniente, sobre todo ahora, son las elevadas temperaturas día y noche.

Atrás quedan dos semanas de desgaste en las que los Reyes han estado sometidos a la presión mediática sobre el paradero del padre de Don Felipe. Esta presión ha coincidido con un momento de gran presencia exterior de la Familia Real, que se exponía a las preguntas de los periodistas sin poder facilitar una respuesta. El anuncio se hizo público precisamente ayer, horas antes de que los Reyes cerraran en Ibiza s u agenda de trabajo de este verano, en el que no han tenido vacaciones. Hoy regresarán a Madrid tras pasar once días en Mallorca con la agenda llena de actos oficiales.

Ver los
comentarios



Source link

Dejar un comentario

También pueden gustarte

Leer Más